viernes, 26 de junio de 2015

Luna 22 de Junio de 2015


La poesía es soledad extrema. Libertad extrema

Rodolfo Godino

 

 

 

Fría noche del 22 de junio. Con una luna en cuarto menguante que apenas se atrevía. Un trino insistente llamaba a los pájaros.

Y allí estuvieron para acompañar la presencia de la invitada, NANCY WILD.

 

 

 

 

 

Un programa auspiciado como cada lunes por Eduardo Planas y su Boletín Literario Basta ya! .

Hicimos la previa en Café del Alba, un lugar creado por Juan Manuel del Campillo donde conviven armónicamente el café y los libros, los juglares, los talleres literarios, el teatro, la música, las artes plásticas. El café se encuentra en 9 de Julio 482 y pueden encontrar libros variedad de libros especialmente de autores cordobeses

Hablamos de la presentación de la antología de Luna de Pájaros pero seguiremos comentando y leyendo a los poetas que participaron. Esta noche iniciamos la rueda con poemas de Cecilia de Lucio, Jonatan Marquez, Esteban José Foddanu y Vanesa Salazar.

 

Escuchamos durante el programa: Será, interpretado por el grupo Las Pelotas, Ella es un ángel por Pappo y en el cierre Manu Chao y el tema Me gustas tú.

 

Con Nancy hablamos de su poesía, de la universalidad de la poesía y el yo íntimo, de docencia y  de los docentes que necesitan los adolescentes de hoy, del amor, de los hijos, de la familia y nos fue conquistando con la contundencia de sus versos, con la pasión que la eleva, con un muestreo de distintas temáticas.

 


 

 

¡GRACIAS NANCY!!

 

 

Y les dejamos para el disfrute algunos de sus poemas:

 

 

Y ESCUCHA, SEÑOR MÍO

 

Y escucha lo que tengo para contarte,
señor mío,
en esta noche de invierno...
Lo que llega de vos a mi sexo
son espasmos secretos de las tormentas
que negabas.
Arrebatas mi alma
y lo que cubría mi cuerpo
se desgaja...
la seda y las carnes…se desgajan.
Atas mis manos con lenguas invisibles
entre la mitad de tu cuerpo
la mitad de mi alma
las manos crispadas
las caderas en una curva
hacia la muerte
de mi todo quebrado.
Mi amado, escucha,
calla,
sólo escucha…
Parece viento,
parece el viento soplando en la ventana,
parece una piedra en la ventana...
parece un papel envolviendo mi cara…
parece,
semeja,
juega,
inventa,
llama,
calla...
Presionas mi vientre y me miras
con tus ojos llenos de otros ojos,
llenos de cavernas y de bosques.
Y pierdo en labios ajenos
mi aliento serpenteando
en la esquina exquisita de tu cuello.
Lo que dejas de vos en mi sexo,
señor mío,
son cientos y cientos de pájaros sedientos
que horadan
y rompen mis carnes
y permaneces…
y gatillas sobre mis senos
tus deseos.
Y lo que muerdes no es mi carne
ni la tuya…
es la santa concupiscencia
en el prohibido regreso al paraíso.

*

 

ENSAYO  A  BOCACCIO

Tu sexo escribe en mi sexo

un relato antiguo, anterior a los dioses

y al fuego.

Letra a letra,

un himno, nota a nota,

bosque, pentagrama y libro.

Tu sexo escribe en mi sexo

fragmentos de esta noche,

y las perdidas.

Los dedos sellando los vientos,

las promesas a ellos, tan prófugas.

Tu sexo escribe en mi sexo,

letra a letra, nota a nota,

 corrigiendo entre las piernas

mi vergüenza.

*

 

DIONISÍACO

"Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente; enfrentar solo los hechos esenciales de la vida y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar. Quise vivir profundamente y desechar todo aquello que no fuera vida...para no darme cuenta, en el momento de morir, que no había vivido". THOREAU

Me fui al bosque a buscar a mi doble.

Las hojas secas crujían bajo los pies

y las sombras de los árboles

bailaban la danza de los espíritus,

aullaba el viento hambriento

buscando mi alma.

Temblando levanté las piedras

y armé un nicho para los sueños,

sobre mi cabeza los árboles danzaban

la danza de los muertos.

No había nada que se me ocultase,

con los ojos cerrados podía ver todo,

lo negado y lo juzgado,

las verdades y los misterios.

No había nada sobre la tierra

que me fuese desconocido

mientras sostenía el cáliz

por sobre mí misma.

Y cada suspiro era un vaivén acercando y alejando

la fiera y la diosa

y por debajo de mis pies

los árboles silbaban la danza de las almas.

El bosque se cerraba hacia el norte

y abría una boca enorme hacia el sur ,

con sus dientes trituraban las respuestas

antes de que las vomitase el día

y escupía cascarillas de limón

en los hocicos de las bestias.

Por encima de mi cuerpo

los árboles danzaban el baile de la muerte.

Un lobo aullaba del otro lado del río,

el búho fijaba sus ojos en el espejo

y me alcanzaba la brújula

con sus patas.

Sus ojos fiios mirando al este

por donde caían los nidos.

Y los árboles silenciaban las alas y las almas.

Por  tres veces bajé a los volcanes

y bebí de la copa del infierno.

Por tres veces me acurruqué detrás de la colina

y levanté mis brazos,

encendí con el fuego de mi pelo

la diadema del león erguido.

Siete veces miré la cara del oscuro,

siete   veces recogí el fruto,

cerré los candados, me puse de pie,

enjuagué la máscara.

Siete veces me hice   las preguntas

y dejé al silencio

sibilar entre las ramas.

Y subi los escalones, atrapé a la araña

en su cueva, me vestí con su traje

y volví al bosque.

Sobre mi vientre danzaban los árboles

la danza de la carne redimida,

y cuando desperté no quedaban

más que cenizas del viaje.

Todo estaba bien entonces

y pronuncié las palabras justas.

Y el mundo quedó hecho para siempre,

perfecto, elíptico, impredecible.

 

*

LAS LIBERTAS

Los brazos se estiran hasta alcanzar

la última sombra de la noche

recostada en el suelo, ingrávida y tibia,

parecida a ella, a mí, a las otras.

Con los dientes afilados, cortando los hilos

para no ser ni permanecer dobladas,

tan exiguas, y calladas y sonrientes y aprobadas.

Con las lenguas filosas desgarrando uno a uno

el verbo, el pacto y el relato.

La oscuridad infinita muy negra, muy roja y viscosa

oliendo a carne perfumada de infiernos y de bocas

metida  entre los ojos y los senos,

entre las piernas y el esqueleto,

cubriendo todo de arriba abajo,

vestida de preguntas y de ellos.

 

Los brazos se estiran hasta romper las sombras

arrancadas a las promesas, a las piedras, a los lobos.

Y la noche se masturba con ansias de sí misma

con hambre de mujer y hambre de hombre.

Sirviéndose de lo que quede hasta perderse

entre manteles rojos y manteles negros,

disimulando y torciendo los abismos,

los abismos que bostezan como puertas,

las puertas amantes y prohibidas que abre el viento.

El viento que vomita en las sombras

las mismas arcaicas pesadillas.

 

Y en la noche, aún así reímos en sus caras, ella y yo y todas,

las otras que venimos hasta las sombras

a romper la bolsa, el útero dormido,

a provocar espasmos y espantos.

Con los dientes rompiendo las colchas,

con la las lenguas quemando los siglos,

con las uñas abriendo las carnes,

del útero dormido, del útero dolido.

 

La noche va pariendo de nuevo,

ella  y yo y las otras,

 entre la cáscara negra y la cáscara roja,

desde el aliento, el hueco, las ventanas y los inviernos

 y los ladrillos despeñándose en las celdas.

Con las piernas abiertas,

la noche,

con la espalda arqueada,

la noche,

con el aullido en las gargantas,

la noche

pariendo en  las calles, las libertas.

*

 

DEL NAUFRAGIO

Del naufragio

guardé sobre mis ojos

las montañas,

las de amamantar

los pequeños rituales,

ocupada como estaba

en pestañear los hilos

y masticar piedritas

de a una

para los nidos.

Del naufragio

enredé hacia afuera

de mi nariz

un circo

y las pirámides

y la olla vieja,

ocupada como estaba

en espantar con la lengua

las termitas.

Del naufragio

sobrevivimos, anfibios y rotos,

con los delirios apretados

en los puños,

pintando las cuevas

con lo robado al cielo.

Todo lo demás

fue vientre

y cuchara.

 

Nancy Wild

 

 

 

 

 

 

Agradecemos a quienes sobrevolaron la luna y  los mensajes recibidos de:

 

Marta Comelli, Antonia Rubio, Mely Almada, Jorge Quarín, Silvina Anguinetti, Pedro Altamirano, Cris Gallardo, Lelia Recalde Deponti, Ricardo Gutierrez, Daniel Tomás Quintana, María Angelelli, Marcelo Lopez, Pitty Cerutti, Griselda Rulfo, Elena Zitelli, Marcelo Gioino, Silvia Nataloni , Dario Falconi, Néstor Omar Aguire y José Machado.

 

PROXIMOS INVITADOS

EL CUARTETO DEL AMOR
 
 

14 comentarios:

  1. Maravilloso programa. Lily, me encanta cómo preguntás, cómo dejás que corra el diálogo. En este caso, la invitada era muy especial, inteligente, cuando le preguntaste sobre la docencia y los docentes que necesitan los jóvenes de hoy, dio cátedra, se nota en ella la pasión por lo que hace. Lo único que no me gustó es que dijera que si no quieren trabajar de eso pongan un kiosco, a veces las cosas no son tan fáciles, hay historias de vida detrás de una docente. Lo sé, he vivido muchas realidades de ese tipo. Muy buena la música, y la poesía. Te felicito por el sueño concretado de la antología

    Irene Laje

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  2. Aquí el noctámbulo para felicitar a la rubia poeta que tan bien dijo e hizo las cosas. Felicitaciones para ella y para vos mi apoyo incondicional Lily.

    Fernando Anglada

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  3. Si no me equivoco la poeta se definió fogata o fuego. Su poesía le da la razón, a la vez hay diversidad y modos. Felicitaciones a las dos, muy buen programa

    Alfredo y Susana Lamberti.

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  4. Gracias por los comentarios! Lo del kiosco era una metáfora extrema. Y coincido con vos, Irene, hay que entender el contexto.

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  5. Leo los comentarios, lo que sucede que la docencia y la educación son temas polémicos, como muchos. . Pero puedo decir Nancy que en una cosa coincido plenamente: "la escuela carece de ética humanista" y eso de que la educación no es solo responsabilidad del docente y la escuela también. Me gustaron la mayoría de los poemas, felicitaciones....!

    Analìa Rodriguez Crespo

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  6. Analìa: voy a aprovechar que Nancy se distrajo para aportar un bocadillo. (me encanta que sea el invitado quien responda los mensajes)
    Gracias a todos por los comentarios, creo que el tema de la docencia desencadenó todo un movimiento y eso es buenísimo, lindo debate se armó. Una noche hermosa con una invitada que se entregó por entero a la magia de la luna y los pájaros.

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  7. Estuvo muy lindo el programa con Nancy y también el de ayer con los muchachos del Cuarteto del amor. Qué lindo son los lunes cuando hay Luna de Pájaros

    Antonia Rubio

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    1. Siempre decís esas palabras que reconfortan tanto, gracias Antonia querida.

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  8. Palabras potentes, insinuantes, me sedujo esta poética. Gracias a la autora y a Lily por ofrecérnosla. Alfredo Lemon

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  9. Qué lindo saberte Alfredo Lemon!! Gracias por tu escucha y tu amistad.

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  10. Un verdadero disfrute estas letras; la mujer, la vida, el erotismo, en diversas situaciones, la naturaleza plena y la palabra que conmueve con naturalidad.
    Gracias, Nancy por compartir y gracias Lily por difundir desde tu grata Luna.
    Tengo problemas con mi pc así que agradezco doblemente el trabajo de la reseña.
    Un largo abrazo
    Betty

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